El Índice de Precios al Consumidos de la Fundación Líbertad y Progreso (IPC- LyP) registró un aumento del 2,4% en marzo, repitiendo el dato oficial de febrero (2,4%). De esta manera, en el primer trimestre del año, la inflación acumulada es del 7,2%. Por su parte, la variación anual registrada fue de 53,9%, siendo la más baja desde febrero de 2022.
“La dinámica del mes tuvo dos fases. Desde el 2,3% que habíamos medido en febrero, ascendió hasta 2,6% en la segunda semana de marzo. Sin embargo, desde entonces comenzó a declinar, cerrando 0,2p.p. por debajo de ese máximo. Por lo que, manteniendo la tendencia reciente, es esperable que en abril veamos un dato inferior“, indica el informe.

Eugenio Marí, Economista Jefe de la Fundación LyP, señala que “el gobierno tiene todos los instrumentos para reducir los niveles actuales de incertidumbre y encaminar la inflación para que comience con un “1” delante para abril-mayo“.
“El motor exógeno de la inflación está apagado, pero el aumento de incertidumbre de los últimos meses se hizo sentir en la demanda de dinero, lo que se tradujo en una suba de la brecha. A medida que esta incertidumbre vaya desapareciendo, se irá dando el proceso inverso”, agregó.
Por su parte Lautaro Moschet, economista de la Fundación, sostiene que “es probable que la tensión en el mercado cambiario deje alguna secuela en el proceso de desinflación, demorando algo más de lo previsto la desaceleración que anticipábamos. Más allá de estas cuestiones coyunturales, los fundamentos económicos son sólidos para pensar que la inflación seguirá cayendo a lo largo del año“.